La alfombra de Crevillente y el abanico valenciano abren el registro europeo de productos protegidos

La artesanía valenciana da un paso histórico en su reconocimiento y protección a escala europea. La alfombra de Crevillente y el abanico valenciano se han convertido en los primeros productos inscritos en el nuevo Registro Europeo de Indicaciones Geográficas para productos artesanales e industriales, un hito que refuerza su valor cultural, económico y territorial.

Este avance supone un cambio relevante para sectores tradicionales que, durante décadas, han defendido la calidad, el origen y el saber hacer frente a la competencia global. Con esta inscripción, ambos productos pasan a contar con una protección oficial similar a la que ya disfrutan alimentos y bebidas con denominación de origen, garantizando su autenticidad y vinculando su prestigio al territorio en el que se elaboran.

La creación de este registro europeo responde a la necesidad de ofrecer herramientas de protección a productos no alimentarios con un fuerte vínculo territorial. En un contexto de globalización y producción deslocalizada, la Unión Europea apuesta por preservar la diversidad productiva, fomentar la competitividad de los talleres y empresas locales y garantizar al consumidor información clara sobre el origen y la autenticidad de lo que compra.

Para el tejido productivo valenciano, este reconocimiento abre nuevas oportunidades. La protección europea puede contribuir a mejorar la visibilidad internacional, reforzar la marca territorial y generar un mayor valor añadido, especialmente en mercados que aprecian la calidad, la trazabilidad y la tradición. Además, supone un respaldo institucional a sectores que combinan artesanía, industria y cultura como motores de desarrollo local.

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