Los consumidores recortan las grandes compras, pero blindan el gasto en alimentación

El Consumer Trends Tracker de dunnhumby, que en su edición de 2026 ha encuestado a más de 5.000 compradores de diez países europeos (España entre ellos ), refleja un notable deterioro de la confianza del consumidor. El conflicto en Irán y el consiguiente encarecimiento de la energía han hecho que el Índice de Confianza del Consumidor de la OCDE caiga a su nivel más bajo desde 2022-2023, incluso por debajo del peor momento de la pandemia. El bloqueo del estrecho de Ormuz a finales de febrero disparó la inflación energética en la eurozona, que pasó de tasas negativas a rozar el 11% en abril.

Ante este contexto, los compradores han trazado un plan de recortes selectivo. Los primeros gastos en caer son los de bienes de alto precio: electrodomésticos (45%), juguetes (44%), muebles (43%) y vacaciones o viajes (41%). En cambio, la alimentación resiste: solo un 11% de los encuestados afirma haber reducido sus compras de supermercado, la cifra más baja de todo el estudio, lo que sugiere que la cesta de la compra funciona incluso como un pequeño capricho compensatorio frente a otros recortes.

Las marcas blancas y los cupones de descuento se mantienen como comportamientos estables de ahorro, mientras que las opciones premium han registrado el mayor repunte de los últimos dieciocho meses. El estudio detecta también una tendencia de desigualdad en forma de «K»: los hogares de mayores ingresos mejoran su situación financiera, mientras que los de menores ingresos la ven empeorar, lo que se traduce en decisiones de compra más contextuales por nivel de renta.

En cuanto a la inteligencia artificial, su uso ya no es cosa solo de jóvenes: los mayores de 55 años son los únicos realmente reticentes. El uso principal es la comparación de precios (47%), seguido de la búsqueda de información sobre productos (31%). España lidera además la adopción del comercio rápido, con un 36% de compradores que ha usado q-commerce en el último mes, y se sitúa entre los países donde los medios de comunicación minoristas resultan más influyentes en la decisión de compra (71%).

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